HISTORIA: EL “LUJO” SEGÚN SEAT (Parte 1)


Puede sonar extraño meter las palabras “Seat” y “Lujo” dentro de una misma frase, pues a nadie se le ocurriría considerar un vehículo de la marca española como símbolo de opulencia y ostentación, pero todo cobra sentido cuando hablamos de “lujo a la española” o de como Seat se las ingenió, a través del tiempo, para ofrecer productos especiales dentro de su gama. Claramente, el concepto difiere bastante del de otras firmas extranjeras rivales, pero a Seat las circunstancias no siempre le acompañaron y los medios disponibles, en ocasiones, fueron limitados. Aún así, sus directivos no cejaron en el empeño de ofrecer calidad y distinción y lo hicieron, sobre todo, atacando por dos frentes; con los modelos tope de gama y con versiones cargadas de extras y mecánicas potenciadas. En esta serie de artículos repasaremos todos los modelos que destacaron en cada época y haremos un análisis de la función que realizaron dentro de la gama.


Las versiones "Especial" y "Lujo"

El primer modelo lujoso de nuestra marca fue el 1400 B Especial. Aparecido en 1958, marcaba distancias con los 1400/A y B, pues incluía detalles que le hacían valer su denominación de "SEAT Especial". Añadía 14 cv extra al motor original y contaba con cuentakilómetros de mercurio, cromados exteriores, pintura bicolor y faro central delantero. Su sustituto el 1500, lanzado en 1963, no dispondrá de una versión de lujo especifica, si no que él mismo será el estandarte de la gama durante un década completa.

El primer Seat de lujo, el 1400 B Especial
El porte del 1500 hablaba por sí solo
Los Especial se democratizarán con la llegada del 850 en 1966. La versión que nos ocupa llega en 1968 e incluye varias mejoras; 10 cv de potencia extra con el mismo bloque de 843 cc, llantas de 13 pulgadas con orificios y tapacubos, multitud de molduras cromadas en el exterior, nuevos asientos y tapizados, así como nueva instrumentación. En principio fue lanzado como Especial “a secas” y más adelante, cambiará de denominación a partir de 1972 a "D Especial". Estará disponible en 2 y 4p y también habrá otra versión algo más equipada llamada "D Especial Lujo" solamente en versión 4p. De ella es destacable, que tomará directamente el salpicadero del 850 Coupé, con su característica instrumentación de doble esfera.
 También el 600 tendrá su versión L Especial. Ciertos detalles lo distinguirán del 600E, como el tapizado del salpicadero, los nuevos asientos o los 3 cv de potencia extra gracias a un aumento en la compresión del motor.

El 850 Especial Lujo se acercaba mucho al 124
Seat tapizó el salpicadero del 600 al final de su vida comercial
La gama 124 se estrena en 1968 y desde el mismo año está disponible el 124 Lujo. Éste lleva molduras cromadas y radio de serie, entre otras cosas. En 1969 pasa a denominarse 124 L y estrenará el salpicadero del futuro 1430. En 1971, tras un discreto rediseño, vuelve a cambiar de nombre a 124 D Lujo y en 1973, se lanzará potenciado a 65cv, como 124 LS. Su hermano, el 1430, tratado en la época como modelo independiente es en realidad un 124 mejorado por encima de los 124 Lujo. Las versiones Especiales, por primera vez, incidirán en el aspecto de las prestaciones, y salvo la superequipada primera edición del 1430, el Especial 1600, las futuras variantes serán mucho más parcas a nivel de equipamiento. En 1975, tras el restyling, las dos gamas se refundirán en un sola, y el llamado "124 Pamplona", contará también con versiones Especiales. Las mecánicas utilizadas serán las mismas, aunque sufrirán cambios para adecuarse a los nuevos tiempos, tras las crisis del petróleo de 1973 y 1979.

La unidad 1 millón de Seat era un 124-L
El llamado BMW español, el 1430 Especial 1600
Entrados los años 70, las denominaciones Especial y Lujo, empezarán a perder fuerza, sobre todo a partir del lanzamiento del 133. Su gama se divide en cuatro partes; Normal, Especial, Lujo y Especial Lujo. Siendo la versión Especial "a secas" el modelo de entrada y quedando la combinación de los nombres "Especial-Lujo" como tope de gama. Ésta ofrecerá elementos diferenciadores al gusto de aquellos años, como las molduras y paragolpes en material plástico, dejando los cromados para los modelos más sencillos. El motor, heredado del 850, rendía 44 cv (10 más que el Normal) y utilizaba gasolina Super. También había mejoras en los tapizados y los frenos de discos delanteros eran parte del equipo de serie.
El 127, por su parte, no contó en sus inicios con versiones extra-equipadas, aunque se podían adquirir multitud de opciones dentro del catálogo de Seat. Si apareció en diciembre de 1975, el 127 LS, que introducía mejoras como molduras exteriores, luneta trasera de mayor tamaño o paragolpes de mayor tamaño.

Especial Lujo era la rimbombante la versión tope del 133

La unidad 700.000 del 127 era un LS
Previamente, en 1973, aparece en escena uno de los topes de gama más completos de la firma española, el 132. Este coche aunaba lujo y deportividad a partes iguales y estaba disponible en principio con dos mecánicas; 1600 y 1800. Ambos propulsores se podían combinar con dos niveles de equipo, Normal y Lujo, aunque enseguida la gama se reestructuró y en 1975 se abandonó el motor pequeño. Exteriormente el discreto anagrama 132-L, hacía difícil adivinar si se trataba de la versión Lujo o la Normal. El equipo era bastante completo y contaba con inserciones de madera en el salpicadero, reposacabezas delanteros, tapicería de terciopelo y cambio de 5 velocidades (solo 1800). En opción quedaban el cambio automático y el aire acondicionado.

El salpicadero del 132 llevaba madera de nogal auténtica

Había grandes diferencias entre los 131-L y 131-E
El ultimo representante de los Seat "Especiales" de la primera hornada es el 131 de primera generación. Cuando se lanza en 1975, el equipo va cerrado y cuenta con dos versiones; el L (Lujo) 1430 o 1600 y el  E (Especial) 1600. Distinguibles en el exterior por el doble faro de la versión 1600/E, Seat llegó a ofrecer paquetes para añadir equipo extra a las dos versiones. El equipo del 131-E se acercaba bastante al de los 132, y le ponía las cosas difíciles al tope de gama. En muchas ocasiones el público se decantó por el 131 dado el elevado precio del 132.

6 comentarios:

Gran artículo Cafespresso.Que me gustaba el Seat 133,de pequeño.

Gracias, la verdad es que echando la vista atrás resulta entrañable el esfuerzo de Seat, sobre todo en los coches pequeños como el 133 o el 850. jeje.

el 127 tambien tubo su version special que no lo as nombrado pero eso fue el serie 2 ajajaja

PD: me molan mazo tus articulos Cafespresso

Otro artículo de relumbrón. Magnífico. Estos posts dan profundidad, perspectiva histórica y caché al blog.

Enhorabuena y, sobre todo, espero leer pronto la segunda parte.

un artículo magnífico, muy bien documentado, enhorabuena, esperando la segunda parte.
Gracias

Impresionante articulo. Cada dia subes un poquito mas el liston. Aun tengo leves recuerdos de cuando viajabamos juntos en el 124. Pero para entonces yo era mucho mas pequeño que tu y no pude disfrutar tanto de los asientos traseros. Poco despues llego el Malaga a nuestras vidas. Un abrazo de tu hermano y sigue con esas curradas de articulos!!!!

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