Acompañado de Alberto, un instructor que al saludarle le invita “a vivir una experiencia inolvidable”, Javier se sube al coche. “No me lo puedo creer, 12 años después y otra vez aquí en el asiento del piloto conduciendo un vehículo, increíble”. Llega entonces el momento de repasar los conceptos. Para conducir, Javier se guiará a través de las palabras de Alberto, que le dará indicaciones numéricas en forma de agujas del reloj para que sepa hacia dónde girar el volante y con qué intensidad. Por ejemplo, ‘en punto’ significa enderezar el volante y ponerlo recto.




