La dirección de SEAT y los representantes de los sindicatos se han reunido hoy para negociar la implementación de medidas de flexibilidad con el objetivo de reorganizar la producción en la planta de Martorell por la restricción global en el suministro de semiconductores. Como resultado de la COVID-19, los principales fabricantes de semiconductores reasignaron su producción a otros sectores, como la electrónica de consumo. Sin embargo, la rápida recuperación del sector del automóvil ha provocado que la industria, incluido el Grupo Volkswagen, se enfrente a una escasez de los componentes electrónicos necesarios.
En el caso de SEAT, la planta de Martorell reorganizará su planificación a partir del 25 de enero y hasta el mes de abril. Así, la Línea 2 reducirá el ritmo de producción de tres a dos turnos, mientras que la Línea 1 lo incrementará a tres turnos, a pleno rendimiento, por el éxito comercial del SEAT Ibiza y del SEAT Arona. La compañía también aplicará medidas de flexibilidad en los centros de Barcelona y de Componentes.




