En 1982 aparecerían dos unidades desarrolladas por SEAT de su berlina 131 con un compresor volumétrico, que se basaría en el motor 2.0 de 113 CV del modelo.
El 131 que estaba en sus últimos años de vida, contó así con la variante de calle más potente que SEAT desarrollaría y que jamás vería la luz, dejando solo 2 unidades idénticas fabricadas del modelo.



