En el año 2008 SEAT, quería lanzar una nueva carrocería del SEAT León 1P, que hubiera dado popularidad al modelo de la marca, así como contar con un coche que siempre había querido SEAT en el mercado, denominándolo SEAT León Cabrio.
El modelo que cogería la base del Volkswagen Eos que la marca alemana ya comercializaba, siendo el León Cabrio la variante con mayor agresividad y deportividad, el sello que la marca quería conseguir en aquella época. El modelo que hubiera sido 2+2, tendría un precio de partida de 24.000 €.




