El Detector de Fatiga es un elemento de seguridad activa. Las informaciones necesarias para que éste detector funcione, provienen de un sensor en el volante que es parte del sistema de control de estabilidad ESP. El Detector de Fatiga interpreta los movimientos del volante y recomienda al conductor que se tome un pequeño descanso si detecta anomalías en su conducción, ya que la analiza desde el momento en que éste inicia la marcha. Este patrón de conducta es analizado junto a otras maniobras y factores, como la duración del trayecto o la hora del día, y se calcula un índice de fatiga. En ese momento, en el ordenador de a bordo aparece una señal que ilustra una taza de café y una frase que sugiere al conductor tomarse un descanso para renovar energías y seguir con el viaje.
¿Cómo funciona?
El funcionamiento del sistema parte de un equipo que, mediante un software de análisis de nuestro hábitos de conducción, es capaz de evaluar nuestro nivel de fatiga. El software se basa en un algoritmo por el cual define cual es nuestro índice de fatiga, los puntos de medición en los que se basa el sistema son: el uso del intermitente, el análisis de la trayectoria que definimos con el volante y la velocidad.