El primer sistema de refrigeración en un automóvil data de 1884, pero ni mucho menos estaba destinado a los ocupantes. Se trataba de un rudimentario invento a base de hielo para evitar el sobrecalentamiento del motor. No sería hasta medio siglo más tarde cuando alguien empezó a pensar en el confort de los usuarios. Hoy, en coches como el nuevo SEAT León, el Climatronic de tres zonas lo dispone todo para que el conductor, el copiloto y los que se sienten detrás viajen en todo momento a la temperatura que han elegido. Repasamos la historia de la climatización a través de 4 modelos de SEAT.
SEAT 1400: Abre la ventanilla. Aunque desde la década de los 40 existía la posibilidad de instalar en los vehículos un sistema embrionario del aire acondicionado, patentado por el norteamericano Willis Haviland Carrier, este costaba unos 300 dólares, una auténtica fortuna para la época. Por eso, el modo de refrigeración general era simple: abrir la ventanilla. El SEAT 1400, del año 1953, incorporaba dos de triángulo que, con su geometría específica, aseguraban que la corriente impactara sobre todo en manos y brazos del conductor y el copiloto. Por abajo, el aire entraba a través del radiador si la calefacción estaba desconectada.





