Siempre ha sido nuestro guía en la carretera y el responsable de transmitirnos esa sensación de libertad o de control cuando conducimos. Se trata del volante, cuyo papel ha ido evolucionado a lo largo de la historia: del aro que teníamos que girar con guantes para evitar las ampollas y conseguir mejor agarre, al gran aliado que ahora aparca por nosotros y nos permite controlar la velocidad, la música o el teléfono sin quitar ojo de la carretera.
Repasamos cómo han cambiado a lo largo de casi 70 años de historia a través de seis modelos de SEAT:
1950: SEAT 1400
En esta década, el volante es un aro delgado, grande y rígido hecho de baquelita que hace que la conducción sea casi un ejercicio de fuerza. Modelos como el SEAT 1400 incluyen el pulsador para realizar ráfagas de luz y el cambio de marchas en la misma columna de dirección.





