Es un día frío y lluvioso. Oscuro. En el exterior de las instalaciones industriales ya está todo a punto. Ametralladoras y balas. De repente, aparece una grúa de grandes dimensiones con un coche colgando. Es el SEAT León adaptado para los cuerpos de seguridad italianos. Hoy es el gran día. Van a poner a prueba todo su blindaje.
De repente, disparos de balas propulsadas a 1.400 km/h impactan sobre el vehículo. El parabrisas, reforzado con 22 milímetros de grosor, recibe buena parte de los impactos. Los resiste todos. También la puerta, con un blindaje B4 a prueba de cómo mínimo los revólveres 44 Magnum y 357 Magnum, aguanta las acometidas del arma.



