Según el presidente de la empresa española, James Muir, para mantenerse a flote, tienen que incentivar al cliente la compra de un modelo de la marca, y el objetivo es ocupar un volumen de ventas anual para alcanzar un nivel de 640.000 vehículos.
A largo plazo, según Muir, las ventas en el mercado mundial deberían alcanzar el millón de unidades de vehículos al año. Sólo de esta manera se puede evitar la quiebra de SEAT y una mayor inversión del Grupo VW para desarrollar los coches nuevos.





