El fabricante español de automóviles SEAT, perteneciente al grupo Volkswagen, vendió en todo el mundo 321.000 automóviles durante el pasado año, lo que supone un descenso del 8,3% respecto a 2011, según datos del consorcio de Wolfsburg.
El retroceso de las ventas mundiales de la marca con sede en Martorell (Barcelona) es consecuencia de la caída de la demanda en los mercados de Europa occidental, con una "difícil situación" que fue especialmente grave en algunos países del Sur, entre ellos España.


